



Nunca llevo la cámara a la montaña. Voy a caminar, solo llevo lo justo y necesario. Agua y granola. Este fue el primer año en que decidí llevarla y se rompió. También fue mí visita preferida a la montaña. Primero creí que fueron los bosques derritiendo lo blanco de la nieve para brillar al sol sus rojos y dorados. Un desborde absurdo de texturas y sentimientos. Pero hace poco me di cuenta que no, no fueron los bosques brillantes, esos solo cambiaron mí percepción del color para siempre, esta fue mí visita favorita porque soy una nostálgica del presente, mí dolor está en el futuro.
Casi las únicas fotos que me dejó disparar la #canonae1 en un #fuji100 antes de romperse.
Revelado y digitalizado por @c41photo
Abril 2025.
Bariloche
Deja un comentario